En ocasiones no queda más remedio que hacer uso de habitaciones infantiles compartidas en casa.

La falta de espacio en el hogar o tener más hijos que dormitorios provoca que muchos hermanos deban compartir cuarto pero esto no tiene por qué suponer un problema, de hecho muchos niños disfrutan compartiendo habitación con su mejor amigo, su hermanito/a. Sea cual sea el motivo por el que tus hijos deben dormir en el mismo espacio aquí tienes 7 consejos que te serán de gran ayuda para sacarle el mayor partido a la situación:

  1. Aprovecha el espacio con literas

Las literas son una forma estupenda de aprovechar las dimensiones de las que dispongas. Conviertes en espacio vertical lo que antes era espacio horizontal ganando muchos metros cuadrados por el camino. Además, es una forma estupenda de crear un espacio individual para cada uno.

  1. Crea zonas individuales con cortinas

Una forma muy sencilla de crear espacios diferenciados para los dos niños es la de introducir cortinas como elementos delimitadores. Una cortina que divida la habitación infantil compartida sirve para crear un entorno de intimidad que puede cambiar con un simple movimiento de brazo.

  1. Usa líneas para crear sensación de espacio

Las paredes decoradas con líneas sirven para crear la sensación de mayor espacio. Mientras que las líneas horizontales sirven para que las habitaciones parezcan más amplias, las líneas verticales dan la sensación de mayor altura. Otra de las cosas que puedes hacer para que el cuarto parezca más alto es pintar el techo de blanco.

  1. Consigue espacios personalizados con muebles a medida

Una de las mejores opciones para los cuartos compartidos son los muebles a medida. Las opciones son infinitas y sabrás que ese dormitorio está pensado exclusivamente para tus hijos. Con muebles a medida aprovechas todos los rincones librándote del típico espacio muerto que solo hace malgastar espacio.

  1. Tonos pastel para decoraciones neutras

A la hora de elegir colores para dormitorios siempre tendemos a elegir los colores en función del sexo del niño. En las habitaciones juveniles compartidas la opción más neutra son los colores pastel. Estos dotan a los espacios de una identidad propia sin caer en cuestiones de género.

  1. Mantén zonas de estudio separas

A la hora de que los niños estudien lo mejor es tener escritorios individuales y separados para que no se distraigan el uno con el otro. En el caso de que no haya sitio para dos escritorios, una gran opción es una mesa grande en la que puedan estudiar uno a cada extremo y con algún elemento delimitador en medio para evitar distracciones.

  1. Armarios con espacios diferenciados

Uno de los grandes inconvenientes de las habitaciones infantiles compartidas es el caos que se crea con la ropa. Para no estar todo el día comprobando qué prenda es de cada hermano, lo mejor es dividir los espacios de los armarios para evitar desórdenes incómodos.

Desde Moblerone te recomendamos una última cosa, visita una de nuestras tiendas y un profesional te asesorará personalmente para que consigas aprovechar al máximo las posibilidades de tu habitación.